Wikipedia

Resultados de la búsqueda

lunes, 9 de febrero de 2015

Terapia Ortoptica

Terapia Ortóptica:

Evaluación de la movilidad y balance muscular de los ojos.
Recomendable en toda persona que presente insuficiencia de la convergencia, estrabismo, ambliopía y visión doble, patologías que impiden un desarrollo visual por el desbalance muscular existente.
Las terapias son diseñadas para ayudar al paciente mediante una serie de ejercicios visuales específicos a mejorar su deficiencia.
La colaboración del paciente es fundamental y los resultados son altamente satisfactorios.
baja-vision 

Terapia para Baja Visión:

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que para una persona ser considerada de baja visión se requiere:
  • Que la pérdida de la visión sea bilateral.
  • Que exista algún grado o residuo visual.
  • Que la afección esté asociada a una patología.
  • Que el rango de visión se encuentre entre la percepción de luz a 20/60 y/o exista compromiso del campo visual.
Teniendo en cuenta que el 0,73% de la población colombiana tiene baja visión y que entre los departamentos con más alta tasa de población limitada visual se encuentra el Valle del Cauca, la Clínica cuenta con un programa especial de baja visión en la cual un profesional especializado enseña a las personas afectadas a utilizar, de la mejor forma, sus restos visuales de manera que el individuo logre adaptarse y desenvolverse en el medio.
Se trata de realizar una rehabilitación funcional de la visión residual del paciente, una vez agotados todos los tratamientos médico quirúrgicos. Ésta se realiza utilizando medios ópticos o ayudas de baja visión.

La terapia de Baja Visión esta orientada a:

  • Realizar una Estimulación multisensorial con énfasis visual para bebes con problemas de origen neurológico o visual.
  • Realizar Terapias de eficiencia visual para la integración escolar de niños con baja visión. Apoyo Psicopedagógico.
  • Adaptación de ayudas visuales.
  • Orientación e iniciación de la rehabilitación de limitados visuales.

Presbicia

La presbicia (del griego πρέσβυς 'anciano') o presbiopía, también denominada vista cansada, es un defecto ocular asociado a la edad que aparece generalmente a partir de los 40 años y ocasiona dificultad para ver de cerca. Se debe a la reducción del poder de acomodación del ojo que provoca disminución de la capacidad para enfocar objetos cercanos.
Pesto ingredients - blurred.jpg

Fisiopatología

Esquema del ojo en el que puede observarse el músculo ciliar (ciliary muscle)
La luz procedente de un objeto lejano y otro cercano incide en el mismo punto de la retina gracias a cambio en la curvatura del cristalino (acomodación). Para que la imagen de un objeto observado muy de cerca se vea nítida, es necesario que el cristalino se curve de tal manera que pueda hacer converger los rayos luminosos y se enfoquen sobre la retina. Con el paso de los años, el cristalino pierde plasticidad, y por tanto, su poder para curvarse.
La presbicia es el resultado de la pérdida de la capacidad de acomodación del ojo, lo cual ocurre en toda la población a partir de los 40 años. La acomodación es la capacidad que nos permite ver con nitidez objetos cercanos a expensas de la función del músculo ciliar que cambia la forma del cristalino y aumenta el poder óptico del ojo. La función del músculo ciliar depende del grado de estimulación parasimpática de los receptores muscarínicos. El ojo humano infantil tiene la capacidad de pasar del enfoque de objetos lejanos a otros próximos, a una distancia muy corta de unos 5 cm, gracias a su gran poder de acomodación, de unas 20 dioptrias. Sin embargo hacia los 40 años, esta capacidad ha disminuido únicamente a entre 3 o 4 dioptrías, y continua disminuyendo hasta los 65 años, ello impide leer textos situados a distancias cortas, los cuales se ven desenfocados y borrosos, el sujeto necesita alejarse el texto para poderlo ver con nitidez, pero al hacerlo no puede distinguir las letras y precisa gafas para la lectura y la visión a distancias cortas.1
Algunas personas de más de 50 años pueden leer sin ayuda de gafas, ello se debe generalmente a que presentan algún grado de miopía o astigmatismo miópico, o a que están desarrollando una catarata que altera la forma del cristalino, lo que paradójicamente les permite ver de cerca sin necesidad de lentes.1

Cuadro clínico

Los síntomas aparecen alrededor de los 45 años y progresan hasta los 60 aproximadamente. Consisten en una dificultad creciente para la visión nítida de objetos cercanos.
La lectura se va haciendo cada vez más difícil y de manera instintiva se alargan los brazos para alejar los textos (efecto conocido como "síndrome de los brazos largos") a una distancia superior a 33 cm para poderlos leer con nitidez. A esa distancia muchos caracteres están demasiado lejos para ser identificados con facilidad.
Los síntomas se acentúan en condiciones de baja luminosidad y al final del día.

Tratamiento

  • Gafas. Se emplean lentes convexas con una graduación adecuada que oscila habitualmente entre 1 y 3 dioptrías. Mediante su uso se debería poder leer con claridad a una distancia de 33 centímetros. Antes de adquirir las gafas es recomendable una visita al oftalmólogo u optometrista para que realice una valoración de la capacidad visual. Cuando existe un defecto visual previo a la aparición de la presbicia que dificulta la visión de lejos, por ejemplo una miopía, será necesario utilizar dos gafas distintas, una para la visión próxima y otra para la visión lejana, o bien lentes especiales bifocales o multifocales progresivas.
  • Lentes de contacto bi o multifocales. Estas lentes permiten la visión próxima y lejana con la misma lente.1
  • Monovisión. Consiste en corregir un ojo para la visión lejana y otro para la visión cercana. Este procedimiento precisa de un periodo de adaptación y en ocasiones puede interferir con la percepción de profundidad.
  • Cirugía. Existen varias posibilidades.
    • Lente intraocular. Consiste en una intervención en la que se extrae el cristalino y se sustituye por una lente intraocular multifocal. Este procedimiento se emplea con frecuencia en pacientes que se operan de catarata y no desean utilizar gafas después de la operación para la visión próxima. Como en toda cirugía, pueden existir complicaciones que en este caso son muy similares a las de la intervención de catarata, en ocasiones después de la intervención se perciben destellos luminosos y puede haber dificultades con la visión nocturna.2 Dado que la causa de la presbicia es el endurecimiento y engrosamiento del cristalino el recambio del mismo supone una solución definitiva para este problema.3
    • Cirugía sobre la córnea. Puede realizarse una intervención con tecnica láser diferente para cada ojo, de tal forma que uno de ellos quede adaptado para ver de cerca y otro para la visión lejana (monovisión). También es posible tratar la córnea con láser de tal forma que simule una lente bifocal o multifocal, pero está técnica tiene sus limitaciones y es complicado obtener una corrección adecuada y estable en el tiempo similar a la que se consigue con las lentes intraoculares multifocales.1
  • IsoVision: desarrollado en 2008 por el Dr. Frederic HEHN, la cirugía láser puede corregir todos los defectos de refracción (miopía, hipermetropía, astigmatismo) asociados a la presbicia. El tratamiento consiste en dos fases: una para la visión a distancia y otro para la visión de cerca. Esto permite un tratamiento eficaz y duradero en el tiempo.4
Tratamiento farmacológico para la presbicia. Consiste en la estimulación de los receptores muscarínicos mediante la instilación de un colirio oftalmológico para la rehabilitación de la función del músculo ciliar. La estimulación farmacológica de la función ciliar logra mejorar la acomodación permitiendo que los pacientes vuelvan a enfocar en todas las distancias naturalmente como antes de comenzar con la presbicia.5